ZONA LUMBAR
Si no quieres padecer de dolor lumbar, o si ya lo sufres y quieres saber qué debes evitar, estate atento a los siguientes factores:
- Deformaciones o desviaciones permanentes de la columna vertebral, como por ejemplo una escoliosis...

- Manejo manual de cargas
- Trabajo en posición sentada: nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento, no para permanecer sentado en una silla. Levántate siempre que puedas y muévete.
- Trabajo estático: si no cambias de postura, las presiones que actúan sobre las mismas zonas, continuamente, las sobrecargan y pueden desencadenar molestias.
- Vibraciones: por ejemplo el uso de ciertas herramientas, obliga a la columna a un trabajo extra de amortiguación.
- Obesidad: todo Kg de más es carga extra que tiene que soportar tu columna, igual que si la cargaras todo el día con un saco.
- Tabaquismo: predispone al desgaste prematuro de los discos intervertebrales
- Bajo nivel de acondicionamiento físico
ZONA CERVICAL
Lo que deberías controlar si no quieres sufrir dolor cervical:
- Trabajar con los brazos elevados: produce tensión en la musculatura del cuello y de los hombros
- Posturas mantenidas de flexión de cuello: los músculos de la nuca trabajan todo el tiempo para evitar la caída de la cabeza hacia delante. En posturas mantenidas en flexión (leer, coser…) los obligamos a trabajar todavía más.
- Posiciones extremas del cuello, sobre todo si son mantenidas

- La ansiedad, depresión e insatisfacción en el trabajo favorecen las contracturas musculares.
- Movimientos repetitivos que obligan a utilizar siempre los mismos músculos, siempre de la misma forma. Intenta alternar las tareas en la medida de lo posible.